ingles Contacto Aviso legal Mapa del sitio Sobre nosotros Vídeo "El Linaje Prohibido"

Historias y sanaciones de Custodio






Historias sobre Custodio.





Historias contadas por Custodio


Yo me acuerdo cuando era pequeño, que mi madre me mandaba a los mandaos, cuando venía siempre le daba un beso, y cuando me iba también. Y a mi padre lo mismo, a mi padre le daba un abrazo, porque yo a mi papa le decía de usted, tenía un respeto especial, pero como yo era así, yo lo cogía y le daba un apretón, le daba un abrazo, y le decía; papa hasta luego. Y cuando venía lo mismo. Cuando se me fue no me quedé con las ganas de nada, ni de mi mama ni de mi papa, le di todo lo que pude, y cuando se fueron no me quedé con las ganas de nada, pero hay mucha gente que no lo hace, y cuando se van, se arrepienten tanto de no a verles dado todo lo que tenían que darle, que algunos llegan hasta meterse a una depresión, que no salen…

Cuando yo era pequeño mi madre me decía; Custodio ve a traerme el pan. Y yo iba corriendo, le traía el pan, le besaba las manos. Decía; ¿Custodio por qué me besas las manos? Y yo le decía; porque eres la única madre que tengo y porque eres la mejor madre del mundo. Bueno pues… Custodio corre y ves, y le dices a padre que venga que vamos a comer. Llegaba en busca de mi papa y lo abrazaba; papa que ha dicho la mamá que está la comida y, cuando tú quieras… Y entonces él cogía y dejaba lo que estaba haciendo y yo le daba la mano a mi papa. Y él me decía; ¿pero por qué me das la mano, que ya eres muy grande? Y yo le decía; para que no te pierdas.

Cuando yo estaba en la tierra, cuando yo vivía en la tierra, a mi hija se la llevó Dios. Me dijo la Señora que iba a arder. Su habitación ardió en llamas y yo la estaba viendo, que estaba ardiendo y chillando. Cuando mi hijo se iba a la mili, le dije a mi mujer: mujer no le hagas la ropa, que tu hijo no se va. Y me se murió en mis brazos. Vino una pareja de la guardia civil, porque un médico me acusó, y vinieron a por mí y me llevaron a la cárcel. En ningún momento he renegado de Dios, solamente decía; Tú eres el que mandas, Tú me lo das, Tú me lo quitas. Yo no soy nadie. Haz lo que tu voluntad quiera hacer.