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Encargo de divulgar la Nueva Palabra de Dios.




Instrucciones para la compilación de libros,

Éste es el tiempo anunciado en que Yo había de hablar a la humanidad y quiero que
vosotros, con esta palabra que os he dado, en cumplimiento de mis profecías, forméis
volúmenes, después hagáis extractos y análisis de ella y la deis a conocer a vuestros
hermanos.
Formad con mi palabra un libro. Extraed de ella la esencia, para que alcancéis a
tener el verdadero concepto de la pureza de mi Doctrina. En la palabra trasmitida por
el portavoz, podéis encontrar errores, mas no así en la esencia.
Mis intérpretes no siempre han estado preparados; por eso os he dicho que no la
miréis superficialmente, sino que penetréis en su sentido, para que podáis encontrar su
perfección. Orad y meditad, para que podáis comprenderla.
Os traje esta palabra y os la hice oír en vuestro lenguaje, mas os doy la misión de
que más tarde la traduzcáis a otras lenguas, para que sea de todos conocida.
De esta manera empezaréis a construir la verdadera torre de Israel, aquélla que
espiritualmente unifique a todos los pueblos en uno solo, aquélla que una a todos los
hombres en esa Ley divina, inmutable y eterna que conocisteis en el mundo en labios
de Jesús, cuando os dijo "Amaos los unos a los otros".
Quiero que mi palabra, al formarse los libros que habrán de extenderse por la
Tierra, sea impresa sin mancha, pura, tal como brotó de Mí.
Si así la hicieseis llegar a vuestros libros, de ella brotará una luz que iluminará a la
humanidad y su esencia será sentida y comprendida por todos los hombres.
Os recomiendo mi enseñanza para que en la misma forma que os la doy la
transmitáis a vuestros hermanos, mas nunca discutáis con violencia al enseñarla.
Cuidaos de censurar lo que no conocéis, pero comprended que un ejemplo limpio será
suficiente para convertir a los hombres a la espiritualidad.
Preparaos para que llevéis la Buena Nueva, la cual será acogida por muchos con
alegría.
Os digo por muchos y no por todos, porque habrá quienes os digan que con lo
revelado por Dios en el Primer Tiempo y lo que Cristo trajo a los hombres, les basta.
Ahí será donde vuestros labios movidos e inspirados por Mí, digan a los hombres
incrédulos que es menester conocer la nueva revelación para contemplar toda la
verdad concedida por Dios a los hombres, en los tiempos pasados

El derecho al conocimiento de la Nueva Palabra

Es menester que os levantéis, oh pueblo muy amado, por los distintos caminos de
la Tierra, porque mirad que aún en la nación mexicana muchos no han reconocido mi
Obra.
Ved que en el mundo ya se levantan aquéllos que dicen ir en mi nombre aún
siendo los menesterosos en espíritu.
Vosotros que habéis sido colmados por mi Divinidad ¿Qué os corresponde hacer?
Dar a conocer mi Doctrina; no os ocultaréis delante del mundo ni le negaréis la
caridad que le hace falta.
Aquí os preparé en silencio; luego vendrá el día en que tendréis que marcharos a
preparar los caminos para que mi palabra llegue a todos los corazones.
Para entonces el mundo estará purificado por medio del dolor y ya no le parecerá
mi palabra un idioma extraño, sino algo que su corazón y su espíritu fácilmente
podrán comprender y sentir.
Os estoy entregando el libro que habla de verdad y amor para que lo llevéis a toda
la humanidad.
No existe un pueblo sobre la tierra al cual pueda Yo deciros que no vayáis porque
no necesite de esta revelación. ¿Qué pueblo puede decir que es verdaderamente
cristiano, no tan sólo de nombre, sino por su amor, su caridad y su perdón? ¿Qué
nación puede demostrar su espiritualidad? ¿En qué parte del mundo se aman los unos
a los otros? ¿Dónde cumplen verdaderamente los hombres con las enseñanzas de
Cristo?
Cuando este mensaje haya concluido, dejaré de hablar por estos conductos, para
manifestarme después en forma sutil en los espíritus.
Pero mi palabra, grabada en el corazón de quienes la escucharon y escrita en un
nuevo libro, será llevada a los pueblos y naciones del mundo, como semilla de paz,
como la luz de la verdadera ciencia, como bálsamo sobre el mal que aqueja al cuerpo
y al espíritu de la humanidad.

Mi palabra no llegará a los corazones cuando lo deseen mis emisarios, sino
cuando sea mi voluntad, porque seré Yo quien vele por mi simiente, quien, le prepare
la tierra y le abra camino; seré Yo quien la haga llegar, sabiamente, en el momento
oportuno a pueblos, naciones y hogares.
Ella llegará cuando ya se le esté esperando, cuando los corazones estén en vigilia,
recordando mis promesas, cuando hayan despertado de su profundo sueño de
grandeza, de orgullo, de materialismo y vanidad.
Yo proporcionaré a mi pueblo los medios para que lleve mi mensaje a todas las
naciones, Yo le concederé que a su paso encuentre hombres de buena voluntad que le
ayuden a llevar mis mensajes hasta los confines de la Tierra.
Por conducto de vosotros será dada a conocer nuevamente la Ley a las nuevas
generaciones. Por eso os he dicho que debéis estar en preparación, porque vosotros
habéis venido a preparar el camino para que el mañana, las nuevas generaciones no
sean idólatras, ni surjan de entre ellos los falsos profetas que engañen a la humanidad.
Todo esto tendréis que revelar al mundo, Israel. En este tiempo en que han
surgido diversas ideologías, se levantará secta contra secta, las religiones lucharán
entre sí y a vosotros también os desconocerán.
Mas siendo los hijos de la luz y de la paz les diréis: La verdad existe en el
contenido del Tercer Testamento, allí está el testimonio de la presencia y de la venida
del Señor en este tiempo.
Vosotros mostraréis a la humanidad este Libro y daréis testimonio de su verdad,
con vuestro cumplimiento a mi Ley.
El libro de mi enseñanza está formado con las lecciones que en este tiempo os he
dictado a través del entendimiento humano; con este Libro que llegará a reconocer la
humanidad como el Tercer Testamento, defenderéis mi causa divina.
La humanidad sólo reconoce la Ley del Primer Tiempo y lo que escrito está en el
Primero y Segundo Testamentos, mas vendrá el Tercero a unificar y corregir lo que
los hombres han alterado por falta de preparación y comprensión.
La humanidad habrá de estudiar mi mensaje para que penetrando en el fondo de
cada palabra encuentre un solo ideal, una sola verdad, una misma luz que la guiará
hacia la espiritualidad.

Indicaciones para la difusión del Espiritualismo

Comprended, pueblo, que en este Tercer Tiempo, como testigos que habéis sido
de esta manifestación divina, tenéis la misión de extender con toda fidelidad y verdad
este mensaje. Que habéis sido llamados y elegidos para llevar la Buena Nueva a la
humanidad, enseñando a vuestros hermanos el camino espiritual, único que os
conduce a la paz, a la verdadera luz y a la fraternidad universal.
Tened paciencia y comprensión, que no será a vosotros a quienes tenga que
reconocer la humanidad, sino a mi obra, a mi Doctrina y ella es eterna. Vuestra
misión es la de llevar con vuestras palabras y vuestros hechos, el mensaje que revele a
los hombres la forma de dar un paso hacia la perfección.
Edificad sobre la tierra firme, para que lo que he levantado de espiritualidad y
regeneración en vosotros, no vengan a destruirlo los incrédulos.
Mas no por temor al mundo vayáis a ocultaros; esta verdad tendréis que mostrarla
al mundo a la luz del día; en este tiempo no buscaréis catacumbas para orar y poder
amarme.
No debilitaréis al hablar o al dar testimonio de Mí, en alguna forma, porque los
hombres negarán que me comuniqué con vosotros, dudarán de que las multitudes de
enfermos y menesterosos sanaron y encontraron consuelo a sus penas, negarán los
prodigios que hice para encender vuestra fe.
Os dejaré el libro de mis enseñanzas para que digáis al mundo: he aquí lo que legó
el Maestro. Y en verdad: ¡Cuántos al oír la lectura de mi palabra creerán y cuántos
pecadores se regenerarán!
Recordad todas estas enseñanzas para que no os sorprendan las pruebas en vuestra
vida.
Cuántas doctrinas, cuántos cultos a Dios e ideas nuevas sobre lo espiritual y sobre
la vida humana vais a encontrar. Cada una os mostrará, si sabéis penetrar y analizar en
ella, una parte buena y justa y otra errónea, alejada de la verdad que es justicia, amor
y perfección.

Donde encontréis errores, ignorancia o maldad, extended la esencia de mi
Doctrina que por ser Mía no puede llevar mezcla de impureza o de errores.
Mi Enseñanza es absoluta, es íntegra, es perfecta.
Os digo desde ahora, que los que verdaderamente siembren esta semilla con la
gracia con que Yo os la he confiado, caminarán en paz, se les abrirán las puertas que
habían sido sordas a su llamado y aunque lleguen a ser combatidos, nunca serán
derrotados en la lucha porque su virtud les hará salir avante en todas las pruebas.
En cambio, los que no escuchan la voz de su conciencia, los que desobedezcan mi
palabra y me traicionen, estarán siempre a merced de sus enemigos, vivirán
intranquilos y sentirán temor a la muerte.
Pueblo: antes que las guerras terminen en el mundo, mi Ley de amor tocará todos
los espíritus, aunque hoy no podéis saber de qué manera.
Este mensaje de luz espiritual, también llegará, mas ello será cuando estéis
fuertes.
Nadie se atreva a decir que esta Obra es la verdad si no está convencido de ello,
porque nadie os creerá; pero si vuestra fe es absoluta y vuestra convicción verdadera,
nadie os evitará que llevéis la Buena Nueva a todos los corazones.

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