ingles Contacto Aviso legal Mapa del sitio Sobre nosotros Vídeo "El Linaje Prohibido"

El desarrollo, la espiritualidad y salvación





El desarrollo, la espiritualidad y salvación

No os entrego mi enseñanza sólo como un freno moral para vuestra materia, es
con ella con la que podréis escalar las mayores alturas de vuestra perfección
espiritual.
No vengo creando una nueva religión entre vosotros, esta Doctrina no viene a
desconocer a las religiones existentes, cuando ellas están basadas en mi verdad. Es
este un mensaje de amor divino para todos, un llamado a todas las instituciones.
Quien comprenda el propósito divino y cumpla mis preceptos, se sentirá guiado hacia
el progreso y elevación de su espíritu.
Mientras el hombre no comprenda la espiritualidad que debe tener en su vida, la
paz estará muy lejos de ser una realidad en el mundo, en cambio quien cumpla con mi
Ley de amor no temerá a la muerte ni al juicio que espera a su espíritu.
No he venido con estas revelaciones para traeros solamente la paz del mundo y
haceros más llevaderos los sufrimientos con el bálsamo corporal. He venido a daros
con esta manifestación, las grandes lecciones que os hablen de vuestra evolución
espiritual, porque si tan sólo os hubiese venido a entregar los bienes del mundo, de
cierto os digo: Para eso me hubiese bastado encomendárselo a los científicos, a los
que hubiera iluminado por medio de la intuición, revelándoles los secretos de la
Naturaleza, para que de allí tomaran el bálsamo para sanaros de vuestras
enfermedades corporales.
Mi Obra viene a mostraros horizontes más amplios, más allá de vuestro planeta,
de ese número infinito de mundos que os rodean; horizontes que no tienen fin, que os
muestran el camino de la eternidad que os pertenece.
Mi Doctrina espiritual lleva varios fines o misiones: uno es el consolar al espíritu
en su destierro, haciéndole comprender que el Dios que le formó, le espera
eternamente en su Reino de Paz; otro es hacerle conocer de cuántos dones y
facultades puede disponer para alcanzar su salvación y elevación o
perfeccionamiento.
Lleva esta palabra el mensaje de espiritualidad que abre los ojos a los hombres
para que miren frente a frente la realidad que creen encontrar tan sólo en lo que ven,
en lo que tocan o en lo que comprueban con su ciencia humana, sin darse cuenta de
que están llamando "realidad" a lo pasajero, y están desconociendo y negando lo
"eterno", en donde existe la verdadera realidad.
Dejad que este mensaje vaya de nación en nación, de casa en casa, dejando su
simiente de luz, de consuelo y de paz, para que los hombres se detengan unos
instantes y concedan a su espíritu una tregua, la indispensable para que él medite y
recuerde que cualquier instante puede ser el de su retorno al valle espiritual y que de
sus obras y su siembra en el mundo depende el fruto que a su llegada a la vida
espiritual recoja.
En ésta obra el Señor denomina como "Israel" al nuevo pueblo de Dios, al "Israel
Espiritual" y no a los habitantes del actual estado de Israel ni al pueblo ludio en
general.

Anterior, Inicio, Siguiente