ingles Contacto Aviso legal Mapa del sitio Sobre nosotros Vídeo "El Linaje Prohibido"

Promesas bíblicas





Promesas bíblicas

En mi manifestación a través de Jesús, os anuncié la venida del Espíritu Santo y
los hombres pensaron que se trataba de una divinidad que estando en Dios, no era
conocida por ellos, sin poder comprender que, al hablaros del Espíritu Santo, os
estaba hablando del Dios único, el cual estaba preparando el tiempo en el que había
de comunicarse espiritualmente con los hombres a través del entendimiento humano.
¿Por qué ha de sentirse alguien sorprendido ante mis nuevas? En Verdad os
digo, que los patriarcas de los tiempos antiguos ya tuvieron conocimiento de la
llegada de esta Era y los videntes de otras épocas la contemplaron y los profetas la
anunciaron. Fue una promesa divina hecha a los hombres, mucho tiempo antes de que
Yo, a través de Jesús, viniese al mundo.
Cuando anuncié a mis discípulos mi nueva venida y dejé entrever la forma en que
me manifestaría a los hombres, ya hacía mucho tiempo que la promesa os había sido
hecha.
Aquí tenéis ante vosotros desarrollándose aquel tiempo, aquí están cumpliéndose
aquellas profecías. ¿Quién puede sorprenderse? Sólo los que han dormido en
tinieblas* o los que borraron de ellos mismos mis promesas.
Yo que sabía lo poco que habías de profundizaros en mis enseñanzas y los errores
en que habríais de caer al interpretar mis revelaciones, os anuncié mi retorno,
diciéndoos que os enviaría al Espíritu de la Verdad para que esclareciera muchos
misterios y os explicara lo que no hubieseis comprendido.
Porque en lo más profundo de mis palabras proféticas os di a comprender que en
este tiempo no vendría entre relámpagos y truenos como en el Sinaí, no a hacerme
hombre, humanizando mi amor y mis palabras como en el Segundo Tiempo; sino que
llegaría a vuestro espíritu en el resplandor de mi sabiduría sorprendiendo a vuestra
mente con la luz de la inspiración y llamando a las puertas de vuestro corazón, con
una voz que entiende vuestro espíritu. Aquellas predicciones y promesas, son las que
ahora se están cumpliendo.
Basta prepararos un poco para mirar mi luz y sentir la presencia de mi Espíritu, el
mismo que os anunció que vendría a enseñaros y a descubriros la verdad.
Hay muchos que por temor o falta de estudio, no han evolucionado y practican
sólo la ley de Moisés, sin reconocer la venida del Mesías, y otros que creyendo en
Jesús, no han esperado al Espíritu Consolador prometido; y Yo he descendido por
tercera vez y no me han esperado.
Los ángeles han anunciado estas revelaciones y su voz ha llenado el espacio. ¿Les
habéis reconocido? Es el mundo espiritual que ha venido entre vosotros a dar
testimonio de mi presencia. Todo lo que ha sido escrito, se cumplirá. La destrucción
que se ha desatado, vencerá el orgullo y la vanidad del hombre y éste, humilde, me
buscará para llamarme Padre.
Así os dije en aquel tiempo: Lo que os he dicho no es todo lo que he de enseñaros.
Para que sepáis todo, antes tendré que irme para enviaros al Espíritu de Verdad, a
esclarecer lo que he dicho y lo que he hecho. Yo os prometo el Consolador en los
tiempos de prueba. Y ese Consolador, ese Explicador, soy Yo mismo que vuelvo para
iluminaros y ayudaros a comprender las lecciones pasadas y esta nueva que ahora os
traigo.
En la sabiduría está el bálsamo y el consuelo que anhela vuestro corazón, por eso
os prometí en aquel tiempo al Espíritu de Verdad como Espíritu de Consolación. Pero
es indispensable tener fe para no detenerse en el camino ni sentir temor ante las
pruebas.

Anterior, Inicio, Siguiente