ingles Contacto Aviso legal Mapa del sitio Sobre nosotros Vídeo "El Linaje Prohibido"

El milagro de la pesca.




El milagro de la pesca.

Mateo antes de ser discípulo de Jesús era recaudador de impuestos, pero ya, antes de llamarlo había tenido contactos con él, había hablado con él, lo conocía, sabía quién era, pero cuando llego la hora le dijo Jesús; Mateo deja eso y ven con migo. Cuando el discípulo estaba preparado. Cuando el discípulo estaba preparado apareció el maestro, y le dijo; Mateo como no dejes eso te voy a dar un estacazo que veras.
Y así fue como Mateo se convirtió en su discípulo.

Cuando Andrés y Santiago iban con Jesús, fueron a ver a sus hermanos, a Simón que antes no se llamaba Pedro, se llamaba Simón, y fueron al puerto, que regresaban con las redes vacías. Entonces Andrés que era hermano de Simón decía; Simón este es el mesías.
Cuando Simón miró a Jesús le dijo; zarpa de nuevo.
Entonces Pedro le dijo; pero si la pesca es por la noche. Y habían regresado por la mañana. La pesca es por la noche, pero por tu palabra voy a zarpar. Ósea, Simón - Pedro - aun así no quería. Por encima de su palabra no hacerle caso. Le dijo; por tu palabra voy a pescar, por respeto, porque sabía que era el mesías, aunque tenía todas las dudas del mundo, pero cuando zarparon dijo Jesús; ¡aquí!, echar las redes.

Echaron las redes y pescaron más pescados que nunca. Cuando llegaron a puerto los peces los pusieron a los pies de Jesús, porque dijeron; esta es tú pesca,
Le dijo Simón a Jesús; maestro esta es tú pesca.
Y Jesús le dijo; Pedro, deja eso y sígueme.
Pedro le dijo; no, yo me llamo Simón.
Y Jesús le dijo; desde ahora te llamaras Pedro, que significa piedra.
Y le dijo; sobre esta piedra edificaré mi iglesia.
Y en aquel momento Jesús fue con todos los apóstoles. Pedro dejó a su familia, porque estaba casado y tenía hijos, lo dejó y se fue con él.

Una vez que estaban todos reunidos en el campo, Jesús les preguntó a sus apóstoles; ¿Quién dice la gente que soy?
Entonces uno de ellos dijo; dicen que eres Elías, que ha regresado. Dice otro; otros dicen que eres Juan el bautista. Y Pedro dijo; tú Señor eres el Cristo.
Y entonces dijo Jesús; esas palabras no han salido de tu boca por ti mismo, sino porque el Espíritu Santo, te las ha puesto en tu alma y en tu corazón.
Y Jesús dijo; es cierto lo que dice Pedro, yo soy el Cristo, el hijo de Dios.
Cuando Jesús dijo aquello los apóstoles se ruborizaron mucho, porque aquello significaba mucho, decir el Cristo significa el ungido, el hijo de Dios, el mesías, el que estaban esperando, y entonces todos se llenaron de gozo.

Anterior inicio Siguiente