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La obra de mi Padre.




La obra de mi Padre.

Había venido Jesús una vez del desierto y llegó a un pozo a beber agua porque venía sediento, y un hombre llegó con una mula, se quedo mirando y dijo: parece que yo a éste hombre le conozco.
Cuando Jesús se volvió dijo: ¡sí! es Él, ¡Jesús!, - le dijo -, ¡Jesús!
Jesús volvió la cara lo vio y dijo: ¿Lázaro que haces aquí? me alegro mucho de verte.
Se abrazaron los dos y Lázaro le dijo: ¿por qué no vienes a comer a mi casa? mis dos hermanas se van a alegrar mucho de verte.
Jesús dijo: si, vámonos.
Fueron a casa de lazaron y a las dos hermanas les dio mucha alegría cuando vieron a Jesús. Una de ellas se sentó al lado de Jesús la otra no hacía más que hacer la comida preparar la mesa y prepararlo todo.

Entonces dijo: Jesús no crees que mi hermana debería de ayudarme en vez de estar ahí sentada cascando y ablando.
Jesús dijo: ay mujer, ven aquí, acércate siéntate aquí a mi lado. Tú eres de esas mujeres inquietas que van de un lado para otro haciéndoles todo a los demás y haciéndoselo lo mejor posible, pero debes de mirar más por ti y cuidarte más.
A si es que a la otra hermana le dijo: ponte tú y has las cosas.
Entonces ésta hermana que se sentó le dijo: he oído hablar muchas cosas de ti y también se lo del rio Jordán y se también lo del bautismo cundo Juan te bautizo, he oído que vas hacer una obra.
Entonces uno de los presentes dijo: pero ya, el es carpintero y le dejo su padre - José - buenas herramientas, ¿y esa puerta no la arreglo él?

Y Jesús dijo: y espero que funcione bien.
-- Si, si, funciona muy bien.
Entonces dijo Jesús: pues ahora me voy a poner manos a la obra, a una nueva obra,
La hermana dijo: si, la obra de su padre.
Y Jesús dijo: si, la obra de mi padre que está en los cielos.
En toces dijo uno de los presentes: ¿y cómo es eso?
Y Jesús dijo: la obra de mi Padre es; unos cimientos bastante fuertes y recios, bastante profundos, para que mi casa cuando sople vientos fuertes y haiga tempestades, esté bien fuerte y no se caiga ni se venga ha bajo.
Pero aquellos no entendieron lo que Jesús estaba diciendo, alguno de vosotros sí que lo entiende hoy, lo están entendiendo.

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