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El Padre Nuestro.




El Padre Nuestro.

El Padre Nuestro es la mejor oración de todas, “de todas las que hay”, si se reza con el corazón, es la más poderosa. Porque cuando se dice; Padre Nuestro, quiere decir de todos nosotros. Que estás en los Cielos: está en todas partes, en el Cielo, en la tierra, en el agua, en el fuego, en cualquier sitio. “Todo es Dios”. Santificado sea tu nombre: eso es devoción. Venga a nosotros tu Reino: ¿cuál es el Reino de Dios? El Reino del amor, de la paz, de la felicidad, de la misericordia, de la hermandad, de la ayuda, de la entrega, ese es su Reino. Hágase tu voluntad: lo dejamos todo en sus manos, si no, pensaremos, y entonces no se puede dejar en manos de Dios. Hágase tu voluntad: haz conmigo lo que quieras, haz lo que Tú debas hacer. Eso es no pensar. En la tierra como en el Cielo: en todas partes, en cualquier sitio. El pan nuestro de cada día, dánosle hoy: no solo el pan material, sino el pan espiritual, todo lo que necesitamos, comida, sobretodo la espiritual. Danos el pan nuestro de cada día. Y esto es muy importante para Dios: perdónanos nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores: si no perdonamos nosotros, no nos va a perdonar. No nos dejes caer en la tentación: es una petición. Señor no me dejes caer en la tentación, y líbrame de todo mal: del Maligno, que es el que más mal hace. Líbrame del Maligno, amén: que así se cumpla.
Esa oración es la más corta, pero la más poderosa, si se reza. No hace falta tanto, puesto que es una oración corta, se necesita poco tiempo. Pero si se reza con devoción, pues eso adquiere un poder y una fuerza, infinita. Ahora te voy a dar un consejo: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en Mí, aunque muera, vivirá eternamente, y el que vive y cree en Mí, vivirá para siempre. No tengas miedo, y no tengas dudas, porque Yo soy el que soy. Ten fe y no dudes. Aunque tú vayas por un camino lleno de oscuridad, Yo siempre voy a estar delante de ti, alumbrándote el camino, para que tú no te tropieces con ninguna piedra, pero tienes que tener la seguridad de que Yo, soy Yo. ¿Si tú sabes quién soy Yo, quien eres tú?
Salve Tú que eres Tum, en tu poniente. Tú que eres Tum, en tu alegría. Que viajas en los Cielos en tu barca, al surgir el sol. Tahutí erguido en su esplendor en la proa, y Ra-hoor junto al timón. Salve Tú desde las moradas de la noche. ¿Sabes quién eres ahora...? ¿O sigues sin saber quién eres? Tú eres Yo, y Yo soy tú. Somos la misma cosa.

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