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La Cabeza y el Corazón.




La Cabeza y el Corazón.

Todo lo que tienes en tu cabeza son preguntas sin respuesta, que te las tengo que hacer Yo, porque si no, ¿quién te va a dar las respuestas? ¿Tú cabeza? Tu cabeza lo único que va a hacer es confundirte más y más, y hundirte más y más, porque ésa es su misión. Tienes que abrir el corazón, no la cabeza, pero abrir el corazón, “no en los tiempos buenos”, cuando todo está tan bueno. El corazón se abre cuando vienen los problemas, cuando uno está lleno en ése torbellino de problemas, ahí es cuando hay que abrir el corazón, y ahí es cuando no se abre, cuando se abre es cuando ya ha pasado y todo está bien. Pero en ése momento es cuando hay que tener fe y ser fuerte, porque después de la tormenta llega la calma. No hay noche sin día ni día sin mañana.
La cabeza está en un plato de la balanza y el corazón en el otro lado, si eso para donde tú lo inclines, si eso para un lado o para otro, si eso es lo que tú quieras. La cabeza lo único que hace es pensar, por lo tanto, no vale la pena, la vida es muy hermosa, muy bonita, para saberla vivir, “y para quien quiera vivirla”, porque hay personas que no quieren vivirla, ¿por qué? Porque están amargados, están en una depresión, y lo único que quieren es quitarse ese sufrimiento.
Yo te ayudo a que abras el corazón, pero tú no quieres; Yo quiero abrir la puerta, y tú detrás achuchando para que no entre, ¿entonces cómo hacemos eso…? Si Yo quiero entrar y tú quieres salir… No me dejas entrar… se te van las fuerzas, de tanto achuchar para que no entre. Y tú no abres tu corazón, ¿cómo voy a entrar Yo en tu corazón…? ¿Cómo se puede abrir el corazón? No pienses, deja las tonterías y ten más confianza en Dios, por lo menos si no quieres tenerla en Mí, por lo menos tenla en Él, que Dios está en todos los corazones de los hombres. “Cuando uno está mal, tiene que utilizar el corazón”, para contrarrestar la cabeza, porque el mal no se puede dividir… se destruiría él solo, y eso no lo puede consentir. Entonces, ¿tú qué quieres, dividir el mal…? ¿Quieres destruirte tú solo? Pues entonces, olvídate de las tonterías, no pienses, y ya está. Y abre tu corazón, y déjate llevar. Si todo se va a arreglar, si al final todo se arregla. No ves que al final, mucho jaleo, mucho ruido, y al final quien manda es el que manda, y se va arreglar. Porque todo se va a arreglar, y algún día verás la luz.
Lo que no sepa la cabeza, que lo sepa el corazón. Es como los camellos; tienen dos jorobas, pero ninguna es igual. El corazón y la cabeza es la misma parte del cuerpo, pero son distintas.

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